
jueves, 14 de agosto de 2014
miércoles, 9 de julio de 2014
Debaser?
Soy un perro andaluz,
un degradador.
Mentira.
No llego a una canción
de Pixies,
menos aún
a una película
de 1929
del gran Buñuel
y el loco Dalí.
De vanguardista
solo tengo mi nariz,
mi barriga incipiente
y, cuando me excito,
mi pene erecto.
En lo demás,
soy más conservador
que Reagan,
el papa
y el comunismo
de Fidel Castro.
Un chien andalusia,
sí, claro.
Más bien,
un globo ocular cortado
por la navaja
de la mediocridad
y el aburrimiento...
Navaja en las manos
del demonio
de la cotidianidad,
que corta
y me deja ciego
para las posibilidades
nuevas
del ser y el tiempo.
viernes, 16 de mayo de 2014
En la tierra baldía
Se han secado los ríos,
la tierra ya no da fruto,
los animales han muerto,
dejando un olor a fetidez;
las personas,
las personas se han ido...
Te dejaron atrás
mientras dormías en la noche.
Solo quedas tú,
el silencio que es ruido
ensordecedor en tus oídos,
y la brisa cálida
que acaricia tu dolor.
Te acuestas
en la tierra baldía
y maldices al sol
mientras,
con los ojos ardientes,
los animales han muerto,
dejando un olor a fetidez;
las personas,
las personas se han ido...
Te dejaron atrás
mientras dormías en la noche.
Solo quedas tú,
el silencio que es ruido
ensordecedor en tus oídos,
y la brisa cálida
que acaricia tu dolor.
Te acuestas
en la tierra baldía
y maldices al sol
mientras,
con los ojos ardientes,
dibujas figuras
con las pocas nubes
que todavía
quedan en el cielo.
con las pocas nubes
que todavía
quedan en el cielo.
sábado, 26 de abril de 2014
A la niña de ojos tristes
Tus ojos me miran
desde un distante ayer
que parece presente;
con una tristeza
que parece de siglos
y un dejo de reproche.
Sí, cambiamos.
Al parecer ya no hay tanta
pobreza
y la solemnidad
la transmutamos en
carnaval.
Hoy parecemos felices,
estamos mejor alimentados,
sabemos un poco más,
nos modernizamos,
posmodernizamos
y nos hipermodernizamos.
Pero todo cambió
para continuar igual.
¿En qué momento
lo jodimos todo?
Quizá siempre lo estuvo;
quizá siempre lo estará.
No sé, niña,
pero te miro y me miro
y siento tu tristeza,
que es mi tristeza;
y siento tu reproche,
que es mi reproche.
Todo lo que pudo haber
sido
y no fue,
y que, por lo visto,
no será.
O al menos no lo veré,
como tú tampoco lo has
visto.
Ese momento en que,
aunque sea un poco,
seamos mejores
y no como serpientes
que muerden su cola,
creando un espacio
circular.
Ese momento
en que todo cambie
para ser diferente,
mejor,
y por fin, niña,
esa mirada penetrante
cargada de melancolía,
que me mira y nos mira,
se vuelva pasado.
---
*Foto:
Jack Delano
"Daugther of a Farm Laborer, Near Caguas, 1941"
El poema está basado en la exposición de Jack Delano Puerto Rico mío, también conocida como Contrastes, la cual se publicó posteriormente como libro. Lo escribí como parte de mi participación en la exposición del Museo de Arte de Ponce (MAP) Paraísos y Palabras: Un diálogo entre el arte y la literatura en Puerto Rico.
domingo, 30 de marzo de 2014
Reseña de "Fuego fatuo" en El Nuevo Día
Minúsculos estallidos poéticos
El poemario
de N. O. Núñez ofrece una
corta y ligera distracción
de lo cotidiano
José
Borges
El fuego fatuo es un
fenómeno de la naturaleza que despertaba la imaginación de quienes lo
presenciaban. Se trata de una combustión causada por gases expelidos por
organismos en estados de putrefacción en lugares como pantanos y cementerios
que emite una pequeña llama azul a poca distancia del suelo. Era, pues, fácil
atribuirle características sobrenaturales y cuasiespirituales a falta de una
explicación científica. En el folclore europeo se le conoce como will o' wisps y pensaban que eran
espíritus que intentaban engañar a los viajeros de su camino. En su poemario Fuego fatuo, N. O. Núñez presenta una
serie de poemas cortos a modo de distracción del viaje de la vida para sus
lectores.
El poemario está
dividido en siete partes: “Ars”, poemas de la poesía misma; “Televidente”,
inspirados en programas de televisión de los años ochenta y noventa; “Jóvenes y
artistas”, observaciones de las nuevas corrientes artísticas; “McWorld”, una
mirada al sistema político y económico del mundo globalizado; “Juego de poder”,
poemas de ironías amorosas; “I am so lonely”, que tratan de la soledad; y "¡Despierta! (o mareándose en el carrusel)", que son poemas de un corte más
existencial. Todos son breves, algunos de apenas un verso.
A pesar de ser un
poemario, se lee más bien como microrrelatos en vez de poesía. El mismo autor
alude a este hecho en el poema “Mediocridad”, que juega con sus inseguridades.
Algunos poemas son humorísticos, sarcásticos e ingeniosos, a veces. En otras
ocasiones son temas sexistas, patéticos e intolerantes, según las
sensibilidades y sentido del humor de los lectores. Resaltan “Titanic”,
“Paradojas”, “Sacrificio posmoderno” y “Abandonado”.
Fuego
fatuo ofrece una corta y ligera distracción de lo
cotidiano con muestras cínicas de esa misma cotidianidad que leen como alude su
título: una combustión corta e intensa.
Twitter: @JBorges
Publicado en El Nuevo Día el domingo, 30 de marzo de 2014
............................................
*Me tomé la libertad de corregir ciertas erratas del texto original. Y me gustaría hacer unas aclaraciones. La sección "Televidente" no solo está compuesta de poemas sobre series de televisión de los ochenta y noventa, sino que se divide en dos partes, una de las cuales es sobre películas que van desde la década de los setenta, como Rocky, One flew over the cuckoo's nest, Taxi driver y Star Wars, hasta películas de la década del 2000.
La sección "Jóvenes y artistas" no es del todo sobre las nuevas corrientes artísticas. Más bien es sobre el cuestionamiento entre decidir por una vida "normal" o una dedicada al arte y lo que ello conlleva; más el fracaso artístico, la fugacidad del tiempo vista a través de los artistas del mundo pop y su lenta pero segura degradación y, claro, el elemento de que en nuestra sociedad los artistas son referentes que imitamos -en ocasiones de manera ridícula- y a los que muchas veces endiosamos.
Quiero añadir que, según mi parecer, los poemas no se leen como microrrelatos puesto que pocos de ellos, sino es que ninguno, son narrativos. En todo caso serían como "micromonólogos" o "aforismos", si fuéramos a etiquetarlos. Además, el reseñista habla del "autor" y los poemas son ficciones, por más elementos autobiográficos que puedan tener, y por tanto lo correcto sería hablar de un "sujeto poético". Por otra parte, no todos los poemas son de un verso. De hecho, hay poemas de tamaño "normal" y unos pocos que son largos y toman dos o más páginas.
Creo que eso es todo.
PD. No sé si es correcto hablar sobre mi propio libro, corregir al reseñista, interpretar mi libro. No, creo que está mal, porque es impositivo. Estoy diciendo cómo debe leerse el libro y se supone que como autor esté muerto, y los muertos no hablan. Así que seré una voz desde el más allá... la cual pueden ignorar o reprender en el nombre de Barthes.
PD. No sé si es correcto hablar sobre mi propio libro, corregir al reseñista, interpretar mi libro. No, creo que está mal, porque es impositivo. Estoy diciendo cómo debe leerse el libro y se supone que como autor esté muerto, y los muertos no hablan. Así que seré una voz desde el más allá... la cual pueden ignorar o reprender en el nombre de Barthes.
Atentamente,
N. O. Núñez
Reseña de "Fuego fatuo" publicada en el periódico El Nuevo Día
Reseña escrita por José Borges y publicada en el periódico El Nuevo Día el domingo, 30 de marzo de 2014.
Fuego fatuo pueden conseguirlo a través de amazon y en Puerto Rico en las siguientes librerías. Ponce: El Candil y Last Galaxy Comic; San Juan: Librería Mágica, Librería La Tertulia y Librería Libros AC.
La foto es pequeña, pero espero próximamente transcribir el texto.
miércoles, 12 de marzo de 2014
Fuego fatuo o el televidente
César
Santiago
Fuego
fatuo o el televidente
Ensayo
leído en la presentación de Fuego fatuo
de N. O. Núñez el 20 de febrero de 2014 en el Centro Cultural Carmen Solá de
Pereira en Ponce, Puerto Rico
Cuando Neftalí me pidió que le presentara su libro,
yo le dije que por supuesto lo haría, que sería un honor para mí. Pero a las
par de semanas, cuando ya llevaba tiempo con el libro para ver cómo preparaba
lo que iba a decir, me puse nervioso. Dos razones; una que hace tiempo que no
me paro frente al público, para leer, declamar… ni para hablar en lo absoluto;
segundo que presentaría un libro, lo cual sería mi primera vez. Porque
simplemente no es lo mismo leer el libro para uno, por placer. Sino que lo tenía
que analizar desde un punto de vista crítico, y sentarme a observar las cosas
buenas y malas de este. Ahí fue que me dio pánico y me dije “ya pa’ qué, tienes
que hacerlo y tiene que quedar bien”. Y le di una última lectura a la copia que
me regaló Neftalí, la cual masacré con un lápiz. Porque como mencioné, no es
leerlo y sentirme cómodo con el texto, sino desmantelarlo para poder destilar
una lectura. Tampoco es crear un análisis complejo, sino una serie de
observaciones, las cuales demuestran una lectura -que en este caso es la mía-,
con el propósito de que ustedes se intriguen con la gran labor de mi colega y muy
buen amigo Neftalí… Siendo de esta manera responsable con todos: el texto, el
autor y ustedes los lectores.
Fuego fatuo retrata no
solamente las percepciones de nuestro autor aquí presente, sino la de muchos de
nosotros. Enmarca una crianza -la cual todavía se encuentra en efecto por los
medios de comunicación en general y como estos manipulan nuestra manera de percibir,
aceptar y remediar en nuestras vidas- de acuerdo a una guía fantástica llamada
televisión. A pesar de todo, la televisión no es la única que trabaja de esta
manera. En nuestra actualidad, el radio, el cine y la Internet ejercen de una
manera muy enferma y eficaz lo que una formación normal debe ser; sin
olvidarnos de que la religión se cuela por ahí, en las esquinas.
La formación del autor, al igual que la de muchos
aquí presentes, reside en la televisión y los libros como primera fuente de
adquisición de información. De hecho, nuestros credos e ideales de querer salvar
el mundo se deben al bloque de las tres a cinco de la tarde y luego al bloque
de las seis a nueve de la noche (estableciendo la pausa de las noticias), en la
gran gama de canales que nuestro televisor uhf/vhf podía soportar, que eran
como de cuatro a cinco canales, más o menos. Pero para al momento que llegamos
a la universidad y nos graduamos, nos damos cuenta que la realidad de nuestra
vida es muy cruel y que la televisión, al igual que muchas otras cosas y
personas, nos miente y debemos enfrentarnos a la realidad de que todo el mundo
se comporta como individuo primero… Tal vez lo único cierto de The Walking Dead.
El libro se divide en siete partes: Ars, Televidente, Jóvenes y artistas,
McWorld, Juego de Poder, I am so lonely y ¡Despierta! La travesía del poemario se puede observar como la de
un televidente promedio, el cual está acostumbrado al bombardeo de los medios y
que reconoce durante su viaje el choque de ideas que existen entre la formación
natural de los seres humanos versus la crianza artificial de la televisión. En
nuestro caso, el televidente es el lector.
ARS la podemos
describir como una introducción estilística o estructural de lo que podemos esperar
de este compendio poético. Nuestro escritor se declara como uno que observa,
registra y reproduce, pero que se encuentra detrás de todo, deseando que
ocurran eventos fortuitos (negativos o positivos) con el deseo de tener
referentes para que ese ciclo continúe. Un ciclo que se va achicando según
nuestra capacidad de información aumenta. Lo que establece que poco a poco nos
quedamos sin referentes para poder seguir reproduciendo la vida en papel. Por
consiguiente, tal vez es la única parte del poemario donde el personaje del
libro, el Televidente, se desdobla no solo en narrador y lector, sino también
en creador. Sin olvidar que en esta introducción declara el porqué desea ser
espectador. Ejemplos de esto son “Ars” y “Deseos malditos por un buen arte”,
los cuales me permito leer íntegramente.
ARSComo una cámara de video,veo,registro,edito;pero estoy detrásde la vida.
Deseos malditos por un buen arteQue haya más guerras, más violaciones,toneladas de violencia y derramamiento de sangre;más injusticias,más dolor, más locos y más suicidas,más asesinos y más dictadores,más corrupción,más genocidios, plagas y enfermedades,más catástrofes,más crisis nerviosas y familiares,más divorcios, sí,y más desgracias y más accidentes,y drogadictos y alcohólicos,para poder leer y escribirbuenas novelas, cuentos y poemas,para poderver cine y series televisivas,artísticas,que valgan la pena.
Televidente. En esta sección,
la televisión se presenta como la gran reformista de ideas, nombrando una serie
de programas de televisión al igual que muchas películas que, de una forma u
otra, nos han tocado a todos o simplemente pasaron por desapercibidas y solo
unos pocos pasamos por ellas. Enfrenta las ideas que estos programas
establecieron y cómo afectaron al televidente; todas destiladas por la
percepción del televidente, que en el caso del texto, es cada uno de nosotros. Por
ello se presentan poemas dedicados a películas y series de televisión,
haciéndolas responsables de sembrar ciertas ideas que ya de por sí no son
ciertas o nunca lo fueron. El poema que
resume todo este conjunto sería “Alf”:
AlfAlf,so cabrón,me engañaste.Claro que hay problema.Todo es un problema.
En Jóvenes y
artistas observamos cómo estas ideas representadas en la sección anterior
toman vida y presentan una realidad alterada por la televisión y la manera en
que nosotros, como televidentes activos, las tomamos para nuestras vidas; para
que más tarde estas ideas retornaran en propaganda de consumo, como sucede en
la sección de McWorld. Lo que
implica hasta cierta forma nuestra adolescencia y lo que queremos ser, pero a
su vez observamos a nuestros padres y sus referentes y simplemente nos damos
cuenta que podemos ser nosotros; pero aún hay cierta negación de parte nuestra.
Esto se presenta en el poema del mismo
nombre, “Jóvenes y artistas”, y “Todo
tiene su final”, que observa lo que deseamos y que no necesariamente lo que
deseamos es, fue o permanecerá siendo “cool”, tal como, parafraseando el poema
“Todo tiene su final”, los movimientos de Mick Jagger que antes eran cool ahora
son ridiculeces de un viejo arremozado.
McWorld y Juego de poder establecen la fuerza que
tiene el dinero y el sexo, en esas ideas de reforma que anteriormente el
televidente sufre a consecuencia del consumismo. En “McWorld” se concentra más
en el aspecto consumista del mundo (o sea el dinero) y cómo este se percibe a través de los ojos
del televidente. En el poema “Paradojas”, se observa la interpolación del
comunismo y el capitalismo, donde
El capital de Marx,ese libro comunistay para el proletariado(entre comillas, claro)cuesta másde 40 dólares;mientrasLa riqueza de las naciones,ese libro tan paradigmáticodel capitalismo,cuestamás o menosla mitad.
Y a su vez la hipocresía de la religión con “Sacrificio
posmoderno”, que deja en entredicho el concepto actual de sacrificio: “Comen
langostas/ en Semana Santa.” Por otra parte, en “Juego de poder” habla de cómo
el sexo se utiliza para entablar ese poder en el amor; y no necesariamente es
una cuestión de género, sino simplemente el poder que tiene el sexo sobre
nosotros, como se ve en “Vicio”:
Tienes una droga entre las piernas.¿Nos mutilaremos para salir del vicio?
y en “Relaciones”,
donde el discurso amoroso se desmitifica, puesto que, como dice la mujer del
poema, el hombre solo quiere compartir un orgasmo con ella.
Para cuando llegamos a I am so lonely y ¡Despierta!
observamos cómo el televidente resurge y se da cuenta que por medio de un grito
y del acto de revelar su opinión cae en la realidad. Realidad que lo aturde y
disminuye su cosmos a sí mismo, a consecuencia de todo lo establecido por los
medios de comunicación y el poder de ejercer presión que tiene el dinero y el
sexo sobre nosotros. Por lo tanto la soledad. Pero soledad que no se determina
si es una causada o una real. Me explico, una soledad mediática, meditativa o
de mero sentimiento de soledad, por el simple hecho de lo exhaustivo que puede
ser para muchos el estar muy cerca de la verdad de las cosas que nos rodean.
Que es lo que se puede discernir de primera intención en “¿Qué carajos es soledad?” y en “Misántropo”. Que de hecho, “Misántropo” es una muy
buena reacción a un aforismo de Facundo Cabral: “La masturbación es una
declaración silvestre de independencia”.
MisántropoTú chichasÉl chichaElla chichaUstedes chichanYoMe masturbo.
La
sección de ¡Despierta! es la aceptación, es el acabose. Despertaste de un
sueño no tan sueño que nos toca y que debemos aceptar como reflejo de la
realidad deseada por todos y que no existe. Que simplemente si no puedes con
ellos úneteles y haz lo mejor que puedas en este mundo, donde se intenta recriminar
y echar culpas. Pero a la hora de la verdad la culpa es huérfana y nadie
responde por ella, como sucede en “Abandonado” y “Vivir es caminar dando
vueltas”, donde en el primero Dios nos abandona a nuestra suerte y como dice en
el poema:
“y te sentastecon tus popcornsa deleitarteen la película de mi desgracia.”
y como dice en el segundo, ya descreído:
Para luego añadir:“no hay paraísoen esta obra de arte kitsch que es la vida,solo ciclotimia, ciclotimia,ciclotimia…Risas que truecan en llanto;llantos que truecan en risascínicas y escépticas,desconfiadasante el ruido barroco urbanoy el concierto barroco rural.”
“Miro al horizonte,donde el cielo abraza a la tierra,y sé que es una ilusión.Más allá está el espacioy no está Dios ni la felicidad metafóricaque implica.Más allá está un abismo que nos contiene,lleno de gas y fuego,carente de oxígeno.Más allá no hay nada,está la Nada.La muerte asiente,siento que por unos segundosdeja de bombear mi corazón…”
Por lo que nuestro lector, televidente, nosotros, terminamos simplemente
trabajando momento a momento esperando el desgaste natural del todo. Dejando
que la vida se mueva y poder en el ínterin atrapar ciertos momentos de los que
dan vueltas para simplemente reírnos, crecer y bajarnos del carrusel que es la
vida -analogía utilizada por el autor en su poema “Carrusel”-, cuando nos
toque.
En resumen, Fuego fatuo es la encarnación o colección de observaciones de un televidente.
Observaciones de un mundo que se puede considerar muerto y en putrefacción
debido a la ostentación, corrupción, abusos de poder y banalidades que lo
dominan; pero como fuego, produce luz, la cual no importa su fuente, siempre
ilumina.
Muchas Gracias.
*Dicho ensayo ha sido modificado para publicación; en
el original, se citan más poemas y se leen otros íntegramente.
* César D. Santiago Torres (mayo de 1980) Posee un bachillerato en Literatura Comparada de la Universidad de Puerto Rico,
Recinto de Mayagüez. Allí, como requisito de grado, presentó una investigación
titulada Who Watches the Watchamen… I do.
En la misma, utilizando la colección de cómics The Watchmen, de Alan Moore, que luego se publicaría en un solo
volumen como novela gráfica, propone que los cómics deben estudiarse como
literatura.
Posee, además, una
maestría en Estudios Hispánicos con concentración en Literatura de la
Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico. Su investigación de grado,
titulada Cervantes como precursor del
sitcom, trata sobre la posible influencia cervantina en la comedia
televisiva conocida como “sitcom”
Poeta y narrador, ha publicado en las revistas Zurde y Puñal de epifanía,
en la revista underground La Vila, en
la antología del Círculo Literario Revolución Expresiva de la Pontificia
Universidad Católica de Puerto Rico Palabras
somos y en la antología de poesía y cuento etc.
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