domingo, 4 de abril de 2010

Tres intentos de cuentos sobre viajes en el tiempo




El PADRE FANTASMA

            Él logró evadir la estricta vigilancia y pudo viajar al pasado. No era un fugitivo, solo deseaba poder vivir en carne propia ese mundo que únicamente conocía por libros.
            Viajó hasta el verano del año 1875, sábado. Con su ración de dinero de la época alquiló un departamento y se dedicó a explorar, a ver y sentir el pasado, siempre cuidando de no intervenir en nada para no cambiar el curso de la historia.
            Un día domingo, luego de asistir a la iglesia y poder presenciar un culto antiguo que ya no existía en su tiempo, vio a una muchachita de unos 15 o 16 años, hermosa, y no pudo dejar de pensar en ella. Sabía que no podía acercársele, que era una fruta prohibida. Podía cambiar el curso de la historia, lo cual, con su presencia allí, podría ya estar haciendo.
            Pasó noches en vela, extasiado en el recuerdo de ella, y no pudo más. Decidió acercársele, tratar de hablar con ella. Pensó que sería algo muy leve que no podía cambiar nada. Pero entre conversaciones y visitas nació el amor entre los dos, y en una tarde de frenesí consumaron su sentimiento.
            La chica salió embarazada. Él decidió renunciar al regreso y hacer una vida con ella en el pasado. Se sabía desde ya un criminal. Su acto ocasionó la muerte (o el no-ser) de cientos, miles o quién sabe si de millones de personas. El futuro, su presente, ya no sería el mismo. Tal vez ya no existía la tecnología que lo podría regresar a su tiempo, por lo que optó por la  resignación.
           Un día, estando ella en sus primeros meses de embarazo y antes de que se casaran, estaban dando una caminata por las afueras del pueblo, en el campo, cerca de la casa de ella, y un hombre con revólver en mano los asaltó. Él estuvo calmado hasta que el hombre intentó propasarse con ella. Entonces se enfureció y utilizó sus conocimientos de defensa personal. Sin quererlo le quitó la vida al hombre, para desgracia suya, pues en ese instante él desapareció.
             Alrededor de siete meses después, la muchacha, recluida en un manicomio, dio a luz a un niño que nunca tuvo padre, a un niño cuyo padre nunca existió.

            
 N.O.N.S./8 de abril de 2006



RESURRECCIÓN

Él viajó al pasado, al 3 de abril de 1895. Emprendió el viaje a la cueva que sabía no sería descubierta hasta el mismo día de su nacimiento. Cuidó sus pasos, evitó hacer algo que alterara el futuro y adelantara el descubrimiento de la cueva. Al llegar a ella, se sentó y meditó un largo rato, hasta que por fin sacó el papel y el bolígrafo que tenía en uno de los bolsillos de su pantalón y comenzó a escribir. Una risa maliciosa e irónica se dibujó en su rostro, hasta que explotó en carcajadas. Luego, ya calmado, sacó la pistola que guardaba en el otro bolsillo de su pantalón, y se disparó en la sien. En su mano quedó la pistola y en la otra la nota suicida que decía: “Yo, Omar López Ramos, resucitaré el 3 de abril de 1995”.

N.O.N.S./8 de abril de 2006


EL ASESINO IMAGINARIO


      Luis López Ruiz evadió la estricta vigilancia y logró viajar al pasado. Llegó al 1880, a un solitario paraje en un campo. Se estrujó los ojos e incrédulo vio el cielo 200 años más joven. Inhaló profundamente y llenó sus pulmones de un aire rejuvenecedor, distinto en calidad al aire malsano de su 2080. Miró a su alrededor y divisó un camino de tierra. Decidió ir por él. En el camino, se recitó las estrictísimas instrucciones que debía seguir. Debía andar con cuidado, no intervenir en nada y socializar lo menos posible. Su vida y su tiempo, tal como los conocía, dependían de ello. Sabía que el mero hecho de estar allí podía cambiar la historia. En esto divagaba cuando de la maleza salió un hombre y le cortó el paso. Llevaba un revólver.
      -Oye tú, dame todo el dinero que tengas-le ordenó el hombre apuntándole con el arma.
      -Huo, huo, huo, cógelo con calma, amigo, no tengo nada-le contestó nervioso Luis López Ruiz. Él sabía que la situación era doblemente peligrosa, su vida corría peligro y se podría cambiar el rumbo de la historia. Probablemente sería otro el que sería asaltado, o nadie, y ese evento podría haber ocasionado otros eventos que ahora él interrumpía.
      -Cómo que no tienes nada, maricón. Empieza a darme todo lo que tengas o te vacío el revólver encima-replicó el hombre furioso, con la mirada de animal listo para el ataque.
      -Ya le dije, no tengo nad…
      El hombre le lanzó una bofetada. Luis López Ruiz se tragó el coraje, la situación lo ameritaba. Debía mantener la calma.
      -De nada sirve esto, señor, realmente no tengo…
      Otra bofetada chocó contra su mejilla, ya ardiente por el primer golpe. Luis López Ruiz respiró hondo, reprimiendo las ganas de matarlo.
      -Dame el dinero-le gritó el hombre-, esto que ves aquí no es de juguete…¡Vamos!
      -No tengo nada, le dije-le contestó Luis López Ruiz con ira contenida.
      -Está bien, tú te lo buscaste, cabrón- dijo el hombre alargando el brazo para disparar, pero en ese instante Luis López Ruiz reaccionó y utilizó sus conocimientos en artes marciales para defenderse. Era él o el otro, y no importando cuáles fueran las consecuencias para la historia y su tiempo, su vida siempre terminaba siendo primero. Dio un golpe rápido y certero al cuello del hombre. No midió sus fuerzas. El hombre abrió los ojos al máximo, soltó el revólver y abrió la boca tratando de gritar y buscar el aire que de pronto dejó de llegar. Cayó de rodillas al suelo, y murió. Un grito de niño se escuchó a la espalda de Luis López Ruiz, pero este no pudo escucharlo. Al instante en que el hombre cayó muerto al suelo, Luis López Ruiz despareció, esfumándose en la nada.     
      Horas más tarde pasaron varios hombres a caballo y vieron al niño sentado en el suelo, al lado del cadáver de su padre. La policía no pudo concluir nada. El niño no tenía la fuerza suficiente para destrozarle el cuello a su padre y su historia era inverosímil, demasiado fantasiosa para ser cierta. Lo dieron por loco o demasiado imaginativo. Lo cierto es que la muerte de José López Sánchez, un delincuente de su tiempo, nunca fue esclarecida.
 
N.O.N.S./9 de abril de 2006

4 comentarios:

  1. wo0ow me encantaron los cuentos estan muy bn gx a esto m axudo aser un propio cuento para la tarea que tengo asignada gracias me andado una grande idea

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  2. Anónimo, qué bueno que te gusten, pero no me plagies ;)

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  3. Me ha ayudado hacer un cuento (no lo plagie) gracias a esta página saque inspiración :)

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  4. Excelente, es bueno saber que para algo sirven estos intentos de cuentos sobre viajes en el tiempo además de para leerlos. Pásame el cuento para leerlo...

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